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Soy más que un diagnóstico

Recientemente vi un video de un experimento social llamado Beyond the Label, donde un moderador les hacía preguntas a personas acerca sobre sí contratarían o estarían en una relación amorosa  con una persona que tuviera un diagnóstico mental o, qué harían si tuviera un familiar con un este tipo de diagnósticos.

Las respuestas de las personas fueron sorprendentes, desde cómo no saber como lidiar con una enfermedad mental por no ser doctores, que preferirían no estar con una persona o simplemente no tomarla en cuenta para trabajos por su “discapacidad”.

Pero la verdadera sorpresa es que luego de escuchar todas estas respuestas, fue que al final vemos que el moderador se presenta y les dice que ellos han sufrido de una enfermedad mental o tienen un diagnóstico. Con esto en mente, me preguntaba cómo podemos lidiar cuando se nos ha dado un diagnóstico mental.

Con frecuencia el rechazo puede hacer que alguien esconda que está teniendo una dificultad para no sentirse débil y hasta alejarse de su círculo social. O por el contrario buscar una comunidad de personas que tienen en común. Pero esto puede ser una línea divisoria, que no se habla o se deja a un lado.

Como ser humanos necesitamos conexión, tenemos el deseo de que nuestra opinión sea escuchada. En ocasiones sucede que escuchamos acerca de las enfermedades mentales y nos concentramos en el diagnóstico más que la persona detrás.

¿Cómo podemos cultivar relaciones saludables y sentirnos más aceptados? 

Crea conciencia en los demás. Quizás haya una falta de información acerca de la enfermedad, pero puede ser productivo ayudar a los demás a entender sobre de que se trata, remover los mitos que están alrededor de este.

Valida tus propias emociones. Revisa cómo te sientes sin juzgarte a ti mismo(a). Nadie puede saber cómo te sientes, excepto tú.

Tu diagnóstico no define quién eres ni que serás. Si tienes depresión eso significa que viviré toda la vida con depresión. Hay ciertas condiciones que son crónicas, pero igualmente no definen tu futuro ni tus sueños.

Enseña a los demás como quieres ser tratado. Practica ser asertivo(a) y siéntete libre de poder expresar tus opiniones de una forma respetuosa. A veces hay malentendidos o la comunicación es un poco confusa, por lo que es importante aclarar.

No te compares con los demás. Lo que sientes y cómo experimentas situaciones son únicas y no siempre son iguales.

Promovamos la conversación acerca de la salud mental y alentemos una representación balanceada en cuanto a las enfermedades mentales. Vivir con dignidad y discriminación es un derecho de todos.

Rodsella Aragundi, Psicóloga y Psicoterapeuta

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